Boletín de Prensa: Conferencia

logo CBOL

Los Códigos de Barras del ADN: nuevos usos creativos abarcan aspectos de salud pública, fraude, contrabando, historia y más

Científicos por sellar acuerdo histórico para el Código de Barras de plantas; el ADN de las nieves perpetuas podría revelar aspectos de la vida prehistórica de la Tierra; Explorando una nueva aplicación del Código de Barras: quien se come a quien

350 expertos de 50 países se reunen en la ciudad de México del 7 al 13 de noviembre

La capacidad científica de identificar especies rápida y exactamente a través del código de barras del ADN está siendo aceptada y aplicada por una legión creciente de autoridades globales – desde investigadores médicos y agrónomos hasta autoridades policíacas y aduaneras pasando por paleontólogos y otros.

Unos 350 expertos de 50 países se reunirán en México en su 3er encuentro global en el cual resumirán las ultimas aplicaciones creativas del código de barras del ADN, incluyendo proyectos para secuenciar plantas antiguas y restos de animales extraídos de muestras de nieves perpetuas profundas del Ártico.

Usando nuevas técnicas para identificar especies a partir de ADN degradado, estos resultados podrían revelar como la vida en la Tierra respondió al cambio climático global en épocas pasadas.

Mientras tanto, al analizar el ADN del contenido de estómagos, los científicos han comenzado a desenredar secretos de quien come a quien en el mundo animal con mayor precisión y en ambientes complejos. El Proyecto Internacional del Código de Barras de la Vida, con sus oficinas centrales en Guelph, Canadá, en donde fue promovido el código de barras, presentarán nuevas investigaciones mostrando que ocho especies de murciélagos se alimentan de más de 300 tipos de insectos – una de las cadenas alimenticias jamás revelada. Esta extensión del código de barras del ADN para revelar dinámicas complejas en la naturaleza es un emocionante nuevo campo de investigación con importantes implicaciones en la conservación.

“El código de barras del ADN está abriendo una nueva ventana dentro de las relaciones entre cazador y presa en la naturaleza y en como las dietas podrían estar cambiando debido al cambio climático,” dice Scott Miller, Secretario Científico en el -Instituto Smithsoniano y Presidente del Consorcio del Código de Barras de la Vida (CBOL).

CBOL co-hospedará la reunión en la Ciudad de México del 7 al 13 de noviembre en la Academia Mexicana de Ciencias junto con el Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Así como los contenidos del estómago, el suelo contiene también una mezcla de especies que son difíciles de identificar usando herramientas científicas tradicionales.

“Pequeñísimos organismos en el suelo se comen unos a otros, así como raíces y todo tipo de desechos de plantas y animales,” comenta el Dr. Miller. “ Saber quien está comiendo a quien, es importante para muchos estudios, incluyendo investigaciones sobre cuánto dióxido de carbono y otros gases de invernadero están siendo liberados del suelo a la atmósfera.”

Expertos del Código de Barras, continúan ejerciendo los poderes previamente demostrados de su relativamente joven herramienta de innumerables maneras –- acumulando información para una mejor agricultura, salud humana y bienestar ambiental mientras descubren, por ejemplo, nuevos casos de fraude a los consumidores y ayudan a controlar el contrabando de carne de animales silvestres y otros productos hechos de especies en peligro de extinción.

Esta tecnología identifica y distingue especies conocidas y desconocidas de una manera rápida, económica, fácil y precisa basándose en un segmento del código genético.

En animales, “el código de barras” del ADN es una región corta de un gen dentro de la mitocondria, estructura presente fuera del núcleo en las células de todos los animales pluricelulares. En 2003, los científicos acordaron que fuera seleccionada una secuencia de 645 pares de bases de la región del gen COI que muta suficientemente rápido para distinguir especies estrechamente relacionadas, pero suficientemente lento para que los individuos dentro de una misma especie tengan un código de barras similar.

En México, los científicos concertarán un acuerdo global sobre el evasivo reto de como hacer la misma estandarización confiable con plantas, un descubrimiento histórico que podría abrir las puertas para tomar medidas enérgicas en contra del comercio ilegal de madera y una mejor regulación de medicinas herbolarias, entre otros usos potenciales.

“Los científicos de la biodiversidad están utilizando la tecnología del ADN para desenredar misterios, con mucho parecido a como lo hacen los detectives para resolver crímenes. Esto está teniendo un profundo impacto en nuestro entendimiento de los organismos en la naturaleza y como interactúan con el medio ambiente,” comenta el Secretario Ejecutivo de CBOL David Schindel.

El código de Barras y la aplicación de la ley

La venta de carne de animales silvestres africanos, incluyendo antílope, búfalo, cebra y cerdo salvaje, es una industria que produjo $15 mil millones de dólares aproximadamente el año pasado en todo el mundo. Esto también está aumentando la probabilidad de extinción de muchas especies raras y en peligro. Cuando es ahumada o secada al sol, solamente el código de barras del ADN puede distinguir la carne de animales silvestres de la carne de animales domésticos como res, cabra o cerdo. El Dr. George Amato del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York ha estado construyendo la biblioteca del código de barras del ADN de especies en peligro y las agencias policiales están pidiendo cada vez más su ayuda

Los investigadores dicen que las cortes de Uganda y de Kenia extienden tradicionalmente el beneficio de la duda al acusado, es por eso que la tecnología del código de barras podría impactar profundamente estos procesos. Recomiendan dar a conocer a los magistrados, fiscales y policías el código de barras del ADN en cuanto a la aplicación de la ley en fauna silvestre, junto con el desarrollo de un manual de código de barras de carne de animales silvestres.

En la conferencia de México, la Agencia de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos, que es la responsable de la seguridad y el etiquetado correcto del suministro de alimentos de Estados Unidos, describirá los desafíos particulares planteados por los mariscos debido al número de especies comercializadas, al alto porcentaje de mariscos importados, y al hecho de que los mariscos son procesados a menudo “a tal punto en el que la determinación morfológica tradicional de especies no es posible”

El etiquetado fraudulento de pescado ha ocasionado casos de envenenamiento de pez fugu en los Estados Unidos.

“Los nuevos métodos que permiten identificaciones de especies exactas y rápidas son críticos para investigar enfermedades producidas por alimentos y para la prevención de prácticas engañosas, como aquellas en las que la identificación de la especie es intencionalmente mal etiquetada para evitar restricciones de importación o para la reventa como especies de un valor más alto,” según la Federal and Drug Administration (FDA).

La FDA está trabajando con expertos en varias instituciones para construir una biblioteca con ejemplares de respaldo estándar de especies de mariscos, los cuales incluirán código de barras.

Otra presentación describirá la detención de un hombre en Brasil atrapado pasando de contrabando 58 huevos en 2003, que alegó eran codornices pero la policía del aeropuerto sospechó que eran pericos. Los embriones nunca eclosionaron y, sin otra manera de decirlo, el código de barras del ADN mostró que tres de los huevos eran guacamayas azules y doradas (una especie vulnerable, según UICN), 51 eran pericos amazonas vientre azul o cara amarilla (ambas casi en peligro) y cuatro de corona amarilla (listada como especie de menor preocupación)

La ciencia del Código de Barras representa ”una contribución significativa hacia la implementación de la Convención sobre la Diversidad Biologica,” comenta el Secretario Ejecutivo de CBD Ahmed Djoglaf. La CBD es un acuerdo de la Organizacion de las Naciones Unidas entre 190 paises para prevenir y revertir la pérdida de biodiversidad.

“Yo exhorto al Consorcio para el Código de Barras de la Vida para que continúe facilitando aún más la construcción de sistemas para la identificación y supervisión de especies en peligro, especies dañinas como especies invasoras, y especies importantes económica y ambientalmente.”

Los proyectos globales de Códigos de Barras que serán descritos en la Conferencia incluyen algunas de sus muchas aplicaciones relacionadas con salud.

Por ejemplo, oficiales de la FDA reportarán en un estudio que el Código de Barras del ADN ditinguió fidedignemente las vainas de una hierba, el anís de estrella (conocido científicamente como Illicium verum, usado en tés, remedios herbolarios y en la cocina) de idénticas vainas de una especie hermana, Illicium anisatin, considerada un riesgo para la salud por sus componentes neurotóxicos.

Algunos de los Proyectos de Código de Barras diseñados para ayudar a contener enfermedades incluyen:

Los mosquitos de India, algunas especies de las cuales transmiten la malaria, filariasis, Dengue y la fiebre Chikungunya, encefalitis japonesa y otras enfermedades que afectan a millones en la India;

Las moscas negras de Brasil, Venezuela, Peru, Ecuador y Bolivia, algunas de las cuales transmiten la enfermedad de la ceguera del río. Las 70 especies que cuentan con código de barras a la fecha representan alrededor del 20% de las conocidas por la ciencia más 3 especies desconocidas anteriormente;

Los caracoles de agua dulce de lagos de los cráteres de Camerún, algunos de ellos sospechosos de transmitir parásitos a humanos y al ganado;

El hongo de los árboles de álamo, para identificar, evaluar y vigilar la distribución y extensión de patógenos fúngicos y generar datos útiles para las decisiones de manejo de enfermedades; y

Parasitos de Mexico, incluyendo 8 nuevas especies que atacan los pulmones de reptiles y un parásito invasivo de la rana toro americana que ahora afecta poblaciones nativas de ranas leopardo en la Peninsula de Yucatan y Costa Rica. Otros de los que se están obteniendo códigos de barras en México son parásitos nemátodos que atacan animales vertebrados- uno de los agentes mas letales de enfermedades que afectan cultivos, humanos y rebaños.

Los científicos están preocupados de que los cambios en el clima y en la distribución geográfica de las especies pueden exponer a enferemedades a nuevos hospederos susceptibles y diseminar enfermedades emergentes. Un investigador llama a esta crisis de enfermedades infecciosas y emergentes “la punta del iceberg”, y añade que el código de barras puede ayudar a identificar y localizar vectores potenciales de producir enfermedades y anticipar la diseminacion de enfermedades.

Nuevas fábricas del código de barras en México, en otras partes

“Este trabajo en México y en otras partes es muy importante,” dice la co-anfitriona Patricia Escalante, Jefa del Departamento de Zoología en el Instituto de Biología, UNAM. “El código de barras es una herramienta para identificar especies más rápido, más barato, y más preciso que métodos tradicionales.”

México ha establecido una red nacional del código de barras de la vida (MexBOL, bajo los auspicios del CONACYT) incluyendo a 60 investigadores de 15 instituciones y nuevas “fábricas de códigos de barras” se han creado en tres ubicaciones mexicanas (CIBNOR en el norte, IBUNAM en el centro, y ECOSUR en las partes del sur del país). La fábrica más grande del código de barras se encuentra en el Instituto de Biodiversidad de Ontario en la Universidad de Guelph en Canadá, en donde el código de barras de ADN fue propuesta primero y desarrollada. Facilidades similares están siendo creadas en el Museo Nacional de Francia d’Histoire Naturelle, así como en los Países Bajos y Polonia.

La red de MexBOL producirá códigos de barras en todos los grupos taxonómicos importantes incluyendo campañas nacionales, como el código de barras de todos los árboles (ArBOL), hongos, abejas, insectos acuáticos, cangrejos, peces, aves, mamíferos y más.

“Necesitamos un inventario exacto de la biodiversidad global para reconocer parásitos de importancia médica, económica o ecológica,” dice la Dra. Escalante. Este trabajo ayudará a desarrollar medidas de control biológico, monitorear y controlar enfermedades humanas y zoonosis potenciales, manejo de patógenos de la agricultura y acuacultura, y detectar la presencia de especies invasoras.”

En una carrera para documentar la disminuyente biodiversidad de la Tierra, otros proyectos vanguardistas del código de barras incluyen:

Los ejemplares depositados en los museos de historia natural del mundo, muchos de ellos colectados en los siglos 18 y 19, cuya secuencias del ADN son esenciales para validar la investigación taxonómica actual. La muestra más vieja secuenciada de un ejemplar tipo es un ejemplar original de una polilla noctuida, descrita por primera vez en 1788. Investigadores reportaran que mini-códigos de barras (130 pares de bases de ADN en vez de 645) pueden identificar acertadamente muchas especies de fauna y tal vez obtenerlo fácilmente de especímenes de hasta 200 años;

Las abejas del mundo, polinizadoras vitales de cultivos y flores: un 10% del alrededor de las 20.000 especies descritas tienen ya códigos de barras;

Pastos del mundo, una de las familias más grandes de plantas en el mundo incluyen las cosechas de grano más importantes de la humanidad — trigo, arroz, y maíz, y muchas de las especies invasoras más problemáticas del mundo;

Cactos mexicanos, muchos de los cuales son especies amenazadas y protegidas y que están bajo presión por la caza furtiva para venta a compañías paisajistas de lugares con poca agua y a coleccionistas privados;

Las aves de Argentina (un sorprendente número de 573 especies identificadas de 2,087 especimenes hasta ahora) y de Bolivia (un proyecto que ha mostrado evidencia de varias especies “crípticas” de aves: indistinguibles excepto por vias genéticas);

Moscas del Gran Lago Salado de Utah, un componente importante del ecosistema, quienes remueven un estimado de 90 millones de kg de materia orgánica del fondo del lago y una importante fuente de comida para aves residentes y migratorias. En verano, se estima que casi mil millones de moscas habitan cada kilómetro de la orilla del lago. Los códigos de barras han añadido por lo menos seis especies, difíciles de distinguir de otra manera, a la lista de las dos previamente conocidas.

Caracoles de tierra de los bosques suramericanos (Megalobulimus), una fuente de alimento desde tiempos ancestrales que ha adquirido una nueva importancia económica debido a sus propiedades cosméticas y nutricionales. Los códigos de barras del ADN de estas especies ayudaran a promover su uso sustentable:

Polillas Heliothinae de Australia, un grupo de unas 365 especies, incluyendo algunas de las plagas más perjudiciales de cultivos del mundo y serias amenazas de bioseguridad;

Peces de la India (casi 1.570 especies marinas y 650 especies de agua dulce), de México (casi 2.200 marinas y más de 500 especies de agua dulce) y de Rusia (122 especies de agua dulce con código de barras a la fecha);

Peces de agua dulce de Canadá y de Estados Unidos, un proyecto que ha hecho el código de barras a más de 6,000 ejemplares de unas 750 especies norteamericanas (el 85% de las especies conocidas en esta región). Este conocimiento ofrece pistas importantes para los esfuerzos de conservación de peces de agua dulce y aumenta la comprensión de su biogeografía y evolución;

Parásitos de peces de Canadá, un proyecto en el cual los códigos de barras encontraron (entre menos de la mitad de las especies de peces habitando un solo río) cuatro veces tantas especies más de parásitos de las que habían sido previamente reconocidas entre todos los peces de agua dulce en ese país;

Macroalgas marinas de Canadá — organismos imposibles de identificar usando otros enfoques. Con cerca de 5,000 códigos de barras terminados, los científicos han descubierto más de 100 especies crípticas que se habían pasado por alto, incluyendo seis endémicas de la región de Churchill en el Ártico bajo, junto con una especie supuestamente invasora y una nueva familia de algas rojas descubierta en una de las áreas más estudiadas de Canadá;

Los códigos de barras responden a preguntas importantes

* ¿Quién es dueño de qué?: Saber la fuente de una propiedad biológica puede consolidar o debilitar las demandas de posesión de conocimiento indígena antes de avanzar una investigación y desarrollo científico adicional.

* ¿Son seguras las importaciones?: La identificación oportuna y precisa de potenciales plagas invasoras en la agricultura es clave al tomar decisiones en la entrada de mercancías a través de fronteras nacionales.

* ¿Son las importaciones legales? La supervisión eficiente del comercio de árboles citados en la CITES, cuyo monitoreo no está disponible en la mayoría de los puertos y fronteras, es vital para su protección.

Involucrando a los escolares

Dos presentaciones describirán las maneras en las que los niños pueden involucrarse en la investigación del código de barras.
En el Reino Unido, el Museo de Historia Natural de Londres, en conjunto con una organización benéfica de educación involucró a 1,000 niños en el Proyecto BarkCode, para hacer los códigos de barras de 10,000 árboles ingleses comenzando en el 2010. El proyecto probará los efectos de muestrear la densidad sobre el funcionamiento del código de barras del ADN donde el número total de especies es conocido y bajo, pero donde la hibridación frecuente puede causar dificultades en la identificación. Los objetivos educativos incluyen la participación de estudiantes dentro de la “ciencia real”, más que estar repitiendo experimentos enlatados con resultados conocidos.

En Canadá, estudiantes de toda la nación recogieron muestras de pescados en tiendas y las analizaron, revelando un mal etiquetado significativo del mercado de los mariscos.

* * * * *

http://barcoding.si.edu
Contacto: Sr. Terry Collins, +1-416-538-8712; +1-416-878-8712; terrycollins@rogers.com

Los organizadores de la Conferencia y otros expertos están disponibles para dar entrevistas previas. La Conferencia se llevará a cabo en la Academia Mexicana de Ciencias en la Ciudad de México del 7 al 13 de Noviembre. Mayor información: http://www.dnabarcodes2009.org

La Iniciativa del Código de Barras de la Vida es un movimiento internacional que comenzó en 2003 con una publicación del Dr. Paul Hebert de la Universidad de Guelph en Canadá, en el cual propuso el código de barras del ADN como una técnica para la identificación de especies a partir de una región estándar del ADN. Desde entonces, investigadores, organizaciones de investigación y usuarios han estado desarrollando el código de barras como el estándar global para la identificación de especies. Muchos de los estudios que serán presentados en la Conferencia en la Ciudad de México se basaron en las secuencias de ADN que fueron procesados en “la fábrica de códigos de barras” del Instituto de Biodiversidad de Ontario (BIO) y almacenados y analizados en BOLD, ambos en la Universidad de Guelph. BIO es el principal contribuidor de los 700,000 expedientes que representan a 65.000 especies que ya están almacenados en la base de datos interactiva del Sistema de Datos del Código de Barras de la Vida (BOLD). En 2005, había 33,000 expedientes que cubrían 12,700 especies en BOLD, que demuestra el acelerado ritmo en el que se están acumulando los datos

Para más información: (www.barcodinglife.org/views/taxbrowser_root.php).

La Universidad de Guelph encabeza ahora el Proyecto Internacional del Código de Barras de la Vida (iBOL) el cual es una asociación global de científicos de 25 naciones trabajando para construir una biblioteca de referencia del código de barras de cinco millones de especimenes que representaran a 500,000 especies para el 2015. Muchos de los proyectos de investigación que serán presentados en la Ciudad de México se están volviendo parte de la red global de iBOL.

Para mas información: (www.ibolproject.org)

El Consorcio para el Código de Barras de la Vida (CBOL) es una iniciativa internacional con sede en el Instituto Smithsoniano en Washington, DC. Con 200 organizaciones miembros de 50 países, CBOL es el organizador principal de la Tercera Conferencia Internacional del Código de Barras de la Vida en México y respalda el desarrollo del código de barras del ADN promoviendo:
‘ Estándares globales para los datos del código de barras del ADN y de los protocolos de laboratorio usados para obtener datos del código de barras;
‘ Participación de todos los países en BOLI, especialmente de países ricos en biodiversidad pero en vías de desarrollo con bajos recursos;
‘ Compilación rápida de los expedientes de alta calidad del código de barras del ADN en una biblioteca pública de secuencias de ADN;
‘ Oportunidades de aplicar el código de barras y sus datos a las nuevas áreas de investigación biológica;
‘ Desarrollo de nuevos instrumentos y procesos que harán el código de barras más barato, más rápido, y más portátil;
‘ Formación de sociedades y redes de investigadores y usuarios potenciales, y
‘ El uso del código de barras del ADN en beneficio de la ciencia y de la sociedad.

Para más información: (http://www.barcoding.si.edu)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s